Calle Ramón Millán
Volvemos a la Villanueva renacentista, esta calle es un fiel reflejo, piedras en sus edificios que no hacen , sino aumentar la bonita estampa de un pueblo.En esta calle encontraremos varias casas con una estructura similar, esta de la foto es la casa de Sebastian, cuyo patio trasero, hizo las veces de caseta de Elias en la feria.
De siempre me han gustado ese tipo de balconada, la del centro, y es solo porque la memoria es caprichosa y traicionera, ese tipo de balcon suele ser de una habitacion o sala de estar, que tienen como un mirador,
hablaba de la memoria, porque era muy común este tipo de balcones, y alguna vez que entrado a la estancia que los tenía, solia ser un sitio "especial", en el sentido mas riguroso de la palabra, o la persona que lo habitaba era especial, o el sitio lo era por condición de vistas, o colores.
Villanueva, supongo que os habeis fijado, tiene colores especiales, por la mañana la intensa luminosidad hace que guiñes los ojos, las tardes son anaranjadas, y las noches "de locura".
La calle Ramón Millan es como el centro donde desembocan las calles de los alrededores.
Justo enfrente de esta casa tenía la imprenta Francisco Campos, un señor que siempre hablaba en un tono alto, acorde con su condición, los dedos manchados de tinta, y con un desaire tan familiar, que si te hablaba normal no gustaba.
La imprenta, la casa de una Ganadera Villanovense Doña Francisca Marín, todo eso estaba justo enfrente.
Un poco más arriba de la casa en cuestión , hay otra, especialmente querida para mi, la casa de mi tia Encarnita, una señora fantastica.
Su casa, del mismo estilo tiene una escalinata de marmol que es una autentica maravilla, (eso merecerá un capitulo aparte)

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